jueves, 23 de abril de 2009

PRESAGIO ( la foto)


Los limites dependen de ti.


Tras varios intentos por negarlo, el presidente de Paraguay, Fernando Lugo, reconoció ayer que tuvo un hijo hace dos años, cuando todavía era obispo de la localidad de San Pedro, y con una mujer 32 años menor que él. Esta aceptación es sólo el capítulo más dramático del culebrón que protagonizan desde hace una semana el mandatario y Viviana, la madre de su hijo, y que tiene en vilo a sus compatriotas.
«Manifiesto con la más absoluta honestidad, transparencia y sentido del deber que es cierto que hubo una relación con Viviana Carrillo. Asumo las responsabilidades, reconociendo la paternidad del niño», leyó el presidente paraguayo en una nota. La mujer tiene ahora 26 años. La relación entre ambos se inició cuando ella tenía 16 y él 48.
El escándalo se destapó en vísperas de Semana Santa. Medios periodísticos de Asunción revelaron la existencia de una demanda por paternidad en la que Viviana revelaba el vínculo con Lugo y la desatención del flamante presidente hacia el niño. La mujer denunciaba también que, en una discusión, el entonces obispo le dio un golpe en la cara.
En 2008 el ex prelado había obtenido una dispensa excepcional del Papa Benedicto XVI para ser presidente tras derrotar al conservador Partido Colorado, que gobernó el país durante 60 años. Con esa dispensa sin precedentes recuperó su condición de laico. Pero el pequeño fue concebido mucho antes.
En la demanda, Viviana Carrillo relata que conoció al obispo cuando ella se preparaba para la confirmación y adjunta el certificado del sacramento con la firma de Lugo. La relación comenzó porque él dormía donde vivía la joven. «Todo se inició cuando llevé la ropa de cama a su habitación y al preguntarle si necesitaba algo más, él me dijo que era a mí a quien necesitaba, siendo a partir de ese momento constante su acoso», dijo. «Fui seducida por su forma de hablar, sus palabras bonitas y sus promesas de renunciar a su cargo por mí», reveló. «Pretendía compartir una vida conmigo y que tengamos muchos hijos», declaró la mujer.
Los abogados de Lugo lo negaron todo, pero el caso representa un duro golpe a su credibilidad. Según los letrados del presidente, la muchacha resolvió demandarle, cansada de pedirle dinero y tras el fracaso de una propuesta de arreglo extrajudicial. La gota que colmó la paciencia de la mujer pudo ser el rumor de que, en los últimos meses, Lugo mantuvo un romance con la modelo argentina Jessica Cirio.

No hay comentarios: